En horas de la noche, delincuentes atacaron una serie de
locales contiguos provocando importantes daños materiales en las fachadas e ingresando
a robar.
Según el testimonio de los damnificados, los autores del
hecho utilizaron piedras u objetos punzantes para perforar los dos ventanales
principales del frente. Esto les permitió alcanzar el picaporte desde el
exterior, abrir las ventanas e ingresar con total tranquilidad. Incluso se
registraron manchas de sangre en el lugar, lo que indica que alguno de los
implicados sufrió cortes durante el atraco.
Locales afectados
y mercadería sustraída
El raid delictivo afectó a dos de los tres comercios que
operan pegados en la misma propiedad:
Zapatería: Los delincuentes se tomaron el tiempo de
seleccionar el calzado, llevándose varios pares de zapatillas de marcas
reconocidas en talles específicos (42 y 43) y dinero en efectivo.
Centro de Estética: Sustrajeron perfumes y colonias, dejando
un importante desorden en las instalaciones. Las propietarias aguardaban el
peritaje de la policía antes de evaluar el estado de máquinas de alto valor
económico que temen hayan sido dañadas.
Tercer comercio: No lograron ingresar debido a que las
puertas de interconexión interna se encontraban cerradas bajo llave.
Impunidad y
reclamo vecinal
Los comerciantes expresaron su profunda impotencia ante el
incremento de la inseguridad en el sector, al que calificaron como "tierra
de nadie" por la falta de patrullaje preventivo.
"Un local comercial necesita de sus ventanales para
exhibir productos; enrejar las vidrieras sería transformar los comercios en una
cárcel, cuando en realidad ahí deberían estar los delincuentes", manifestó
uno de los damnificados.”
Los afectados señalaron además la frustración que genera la impunidad de estos hechos, calificados habitualmente como delitos menores por la justicia. Esto permite que los responsables continúen en libertad al poco tiempo, cruzándose a diario con las propias víctimas en el barrio.



