A más de dos meses del brutal asesinato del policía rosarino
Eduardo Damián López, ocurrido después de la final de la Liga Cañadense en
Carcarañá, uno de los dos hombres imputados por el crimen recibió el beneficio
de la libertad condicional. Se trata de Agustín Amarilla, a quien el juez
Guillermo Lanfranco Pari le concedió el cese de la prisión preventiva efectiva.
El fiscal Juan Pablo Baños se opuso a la medida y, según trascendió, la
apelará.
La decisión que se conoció este martes en los Tribunales de
Cañada de Gómez generó malestar en la familia de López. Bianca, pareja del
policía asesinado, expresó en Facebook su “impotencia” y reclamó que quienes
estuvieron en el lugar rompan el silencio para salir del estancamiento que
evidencia la investigación. “Hay personas que estuvieron ahí, personas que
saben, personas que vieron”, señaló.
“Por favor, si viste, escuchaste o sabés algo sobre lo que
ocurrió ese día, hablá”, pidió Bianca. Y agregó: “Él ya no puede hablar, no
puede contar su versión, ni pedir justicia él mismo, nosotros tenemos que
hablar por él”.
El juez resolvió que Amarilla fije domicilio –lo hará en la
casa de su madre, en Carcarañá– y que solo pueda salir de esa ciudad para
firmar en la Oficina de Gestión Judicial (OGJ). No podrá tener contacto con
ningún testigo y se le impuso una fianza de dos millones de pesos, según pudo
saber este diario.
Aquel 28 de junio el suboficial López cumplía tareas
adicionales en el partido que disputaron Cremería de Carcarañá y Sportivo Las
Parejas, que terminó consagrándose campeón. Después del encuentro, un grupo de
entre 15 y 20 simpatizantes del equipo local comenzó a atacar con piedras,
gomeras y otros elementos contundentes al personal policial apostado en el
predio.
La situación se volvió todavía más violenta cuando decenas
de hinchas saltaron el tejido perimetral y rodearon a los uniformados, que
quedaron ampliamente superados en número y desprotegidos. En medio de esa horda
de hinchas violentos, López fue atacado por la espalda y recibió un puntazo con
una barra de hierro de construcción.
De acuerdo con la acusación fiscal, Julio César Zalazar tomó
el fierro y lo clavó en la parte inferior izquierda del cráneo de López.
Inmediatamente después, otro hombre –que para la Fiscalía sería Amarilla–
empujó la barra para profundizar la lesión. El policía cayó al suelo y comenzó
a convulsionar. Fue trasladado primero al Samco de Carcarañá y luego al Hospital
de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario, donde murió al día
siguiente.
La hipótesis fiscal no se agota en Zalazar y Amarilla. La
investigación apunta a que la brutal agresión fue ejecutada por un grupo y que
hubo más personas involucradas, por lo que, además de avanzar sobre los dos
imputados, continúa abierta la pesquisa para identificar a otros integrantes de
la horda que atacó a López.
Recompensa
En ese marco, el Ministerio Público de la Acusación elevó a
25 millones de pesos la recompensa para quienes aporten información que permita
establecer quiénes participaron del crimen.
Hasta el momento, sin embargo, no trascendieron públicamente
avances significativos en la identificación de otros atacantes. El pedido de
colaboración apunta especialmente a quienes estuvieron en el lugar y puedan
aportar datos sobre la secuencia del ataque.
La situación procesal de los dos imputados quedó ahora
diferenciada. A comienzos de agosto el juez de la Cámara de Apelaciones en lo
Penal Miguel Moreno confirmó la prisión preventiva efectiva de Zalazar por 120
días. Este martes, en cambio, Lanfranco dispuso que Amarilla cese con la
prisión preventiva efectiva y continúe privado de su libertad bajo la modalidad
de prisión domiciliaria.
Fuente: Rosario 3



